Pide un préstamo para adaptar tu casa al teletrabajo

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Un préstamo personal puede ayudarte a cubrir los gastos de la decoración de tu espacio de trabajo. Trabajar desde casa es una experiencia cada vez más habitual. Pero es importante diferenciar espacios para dar el lugar correspondiente a la vida profesional y al ámbito personal en el mismo inmueble.

Recurre a un préstamo personal para adecuar tu vivienda

El objetivo de tener una oficina bonita, cómoda y acogedora, también tiene un presupuesto. ¿Y cómo hacer frente a esta inversión? Existe una solución práctica para cubrir los gastos de este proyecto: un préstamo rápido. De este modo, puedes acceder a esta vía de financiación inmediata. Y, después, devolver el dinero de forma cómoda en diferentes cuotas mensuales.

El teletrabajo plantea nuevas necesidades en el hogar. Es importante que reorganices el espacio para diseñar tu oficina. Quizá tengas la posibilidad de situar tu despacho personal en una habitación propia. Pero tal vez tengas que integrar el escritorio en otra estancia, como el dormitorio o el salón. Diseña el lugar en el que vas a trabajar a partir de ahora. Es recomendable que este sea un espacio silencioso y que tenga luz natural.

Para empezar, utiliza el mobiliario básico para equipar tu oficina en la vivienda. Elige un escritorio amplio y con espacio de almacenaje. Selecciona una silla cómoda para trabajar. No se trata de elegir cualquier asiento, sino de utilizar aquel que tiene un diseño ergonómico.

Añade espacio de almacenaje con recursos prácticos: cajoneras, estanterías y armarios. No olvides los pequeños detalles; por ejemplo, compra un revistero para organizar la zona de lectura. Además, también debes contar con el equipo técnico necesario para trabajar desde casa: el ordenador, la impresora, la conexión a Internet y el teléfono forman parte de esta lista de prioridades. Protege el ordenador con un buen antivirus, ya que la seguridad es importante en el teletrabajo.

Asimismo, también debes contar con aquel material de oficina que se adapte a tus necesidades diarias. Por ejemplo, la agenda personal, libros especializados, la calculadora, distintos bolígrafos, una papelera, la grapadora, algunos cuadernos, los archivadores, los productos de papelería… La zona de trabajo no tiene por qué ser grande. De hecho, puedes tener el almacenaje necesario de forma sencilla al organizar el material en distintos estantes. Cuida la iluminación del lugar y elige una lámpara de escritorio. Para finalizar, define el estilo que te gustaría dar a este ambiente: el diseño nórdico, el estilo contemporáneo, la decoración rústica o el diseño industrial pueden integrarse en un contexto profesional.

En definitiva, un préstamo personal te ofrece el apoyo necesario para amueblar tu oficina en casa con todo lo necesario. Quizá no necesites un préstamo, pero es una alternativa que puedes tener en cuenta.

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